“- ¿Y por qué no? –dijo Mac Ian con súbita aspereza- ¿Por qué no habíamos de disputar sobre una palabra? ¿De qué sirven las palabras si no tienen importancia bastante para disputar sobre ellas? ¿Por qué escogemos una palabra con preferencia a otra si no difieren entre sí? Si a una mujer le llama usted chimpancé en lugar de ángel, ¿no habría disputa por una palabra? Si usted no quiere discutir sobre palabras, ¿sobre qué va a discutir? ¿Pretende convencerme moviendo las orejas?”
Chesterton, G. K., La esfera y la cruz.
Palabras, campo del hombre.
Chesterton, G. K., La esfera y la cruz.
Palabras, campo del hombre.
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